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El diseño uruguayo imprime la identidad uruguaya en sus productos

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El diseño uruguayo imprime la identidada uruguaya en sus productos

La palabra diseño proviene del italiano disegno, que refiere a dibujar. El diseño es una forma de creación: formas, objetos o disposición espacial de elementos forman parte de este amplio mundo. 

El diseño tiene relevancia al momento de observar nuestro entorno y es por eso que podemos hablar de una identidad en el diseño nacional uruguayo que distingue al trabajo local de lo que viene del exterior. 

Desde CasaDeco, hemos intentado promover a los emprendedores uruguayos que crean la identidad nacional y que reflejan los materiales e idiosincrasia nacional a través de sus productos. 

El estudio Menini Nicola, el trabajo tradicional de las arañas de bronce de Yorcin y el diseño de las alfombras de Tróccoli rescatan tres aspectos del diseño nacional bien diferentes. 

Menini Nicola: la mirada puesta en el mundo 

Llevar adelante un estudio de diseño de muebles en Uruguay fue una novedad cuando Agustín Menini y Carlo Nicola fundaron en 2008 su espacio. “Autodenominarnos estudio de muebles fue algo raro en aquel momento”, contó Agustín Menini y agregó: “Hoy eso no es extraño y en esta situación de pandemia es como que cuidar el adentro termina de cuajar y aceleró un montón de procesos para cuidar más su casa”. 

Desde el estudio de diseño se ha trabajado el lograr seguir las tendencias de la coyuntura internacional. Sin embargo, advirtió, aunque se intenta interpretar el diseño internacional las influencias son inevitables.  

“Lo que sucede es que a veces las limitaciones del propio medio son las que terminan definiendo lo que podemos o no podemos hacer. Al salir de fronteras nos ha pasado que nos han identificado de esa manera, no tanto por un uso determinado materiales o un estilo determinado de materiales, sino por una forma de trabajo y un encare  de las diferentes situaciones”, destacó el diseñador. 

Según Menini, algo que caracteriza su desempeño es lograr hacer el mejor trabajo posible con los recursos disponibles, tener una disposición al profesionalismo y aportar una mirada diferente yendo hacia lo profundo con una reflexión detrás. 

Yorcin: el trabajo artesanal de lo tradicional

Julio Yorcin heredó la profesión de la metalistería de su familia, trabaja con arañas desde su infancia porque su padre y su abuelo hacían ese trabajo artesanal. “Desde chiquito andaba jorobando en el taller, en ese momento era diferente, se fabricaban muchas cosas como lámparas de escritorio y de pie”, detalló. 

Si bien en el mundo de las arañas los uruguayos observan mucho lo que se hace en Argentina, los clientes de Yorcin revalorizan lo cálido y el toque vintage de las arañas en bronce. 

La pandemia no fue generosa con este trabajo artesanal: “Estuvimos muy bajos de trabajo y poco a poco comienza a reactivarse el trabajo. Lo que más nos piden es la parte de cristalería, con caireles”, contó. 

Según el metalistero, las arañas tienen una relación con la decoración como una complementación de la iluminación. “Lo que piden es que sea original, tenga una luz cálida  y que no moleste en el ambiente”, sostuvo. 

Según Yorcin, hay una porción del público que se esfuerza por encontrar piezas de calidad como el cristal de calidad o el bronce francés, aunque este tipo de productos terminan teniendo un precio elevado

Tróccoli: el valor de la materia prima local

Con los años el trabajo en alfombras como el que hace Tróccoli ha ido cambiando. La importación de productos de otros países donde la mano de obra es más barata y se fabrica con menos calidad repercutió negativamente en esta industria, sin embargo la pandemia no ha sido mala para las alfombras. 

“Muchas personas que invertían en viajar optaron por comprar una buena alfombra”, destacó Claudio Tróccoli. 

El trabajo de estas alfombras nacionales implica la fabricación completa: “Pasamos desde el teñido a la hilatura, hasta la fabricación de las bases. Se trabaja a medida y a gusto del cliente”, explicó. 

Los materiales elegidos son los naturales y principalmente de origen nacional: lana, cuero e hilo sisal; además se utiliza yute que es importado. Además de las alfombras, trabajan diseñando muebles forrados con cuero y tejidos, que son íntegramente diseñados por el equipo de Tróccoli. 

“Hace algunos años entendimos que el diseño no es algo que sea lindo, sino un servicio. Lo que hacemos es adaptarnos a lo que la persona precisa o quiere. Seguimos estando porque tenemos capacidad de adaptación”, explicó. 

Respecto al diferencial del producto uruguayo en el mundo, Tróccoli señaló que el acceso a materias primas como lana y cuero, así como un buen manejo de esos materiales destaca al trabajo nacional.